domingo, 23 de marzo de 2008

Mi presentación

Con los años he creado una parte de mí a la que he bautizado "La Guardiana". Una parte que permanece muda, agazapada y escondida tras un muro de hielo, una parte capaz de saltar cuando es necesario y eliminar de cuajo a cualquier otra parte de mi yo, a cualquier otra parte que pueda crearle inestabilidad. Es la parte fuerte, la parte autoprotectora, autodefensiva, la  sensata y la dura.

Por definición ningún guardián o guardiana es rey ni reina, no manda, no decide en primer lugar. Por lo tanto, mi guardiana solo calla, observa, deja que la reina decida y que se arriesgue, pero se despierta cuando hay peligro. Mi guardiana, si es necesario asesina a su reina, le corta la cabeza, le arranca el corazón. Su misión ante todo es sobrevivir, manterner el reino a flote, ese reino que ya se hundió demasiadas veces.

Sus armas: su independencia, su orgullo, su impaciencia, su muro y una superocho que le regaló otra guardiana.

Conquistar la confianza de la guardiana no es fácil, pero sí posible. Pero es la guardiana la que escribe y por lo tanto no va a desvelar sus secretos, no aún.

Estoy despierta, he asesinado a mi reina. Lo tuve que hacer, no había otra elección, el riesgo era inminente y como dije antes, ante todo mi deber es proteger este reino. Otra reina renacerá, cuando yo se lo permita. Pero por ahora soy yo la que mantiene el mando con mis manos y con mis ropas aun manchadas por su sangre. Mi odio la mató, su debilidad lo despertó. Quien quiera una nueva reina tendrá que luchar conmigo primero, devolverme a mi rincón de observadora.

Mientras tanto aquí estoy, esta es mi presentación.

Buenas noches reinas, vigilad vuestras cabezas.

7 comentarios:

Benjuí dijo...

Me gusta ser la primera que te hace un comentario.
Y quiero empezar diciéndote que te comprendo.
Llegará el día en que una reina fuerte, inteligente, equilibrada y sabia te tenga como amiga y consejera y gobernéis juntas ese reino.
Un abrazo, y suerte.

Minnie's dijo...

Las trampas antiguas son sustituidas por trampas nuevas. Y casi siempre somos nosotras, las guardianas, quienes decidimos participar en ellas. Cómo es posible creer ni por un instante en semejante desatino, verdad? Igual de increible resulta entender que las trampas y las defensas que uno va estableciendo a lo largo de la vida tienen alguna relación con el auténtico destino de los pensamientos que se forjan con la sensibilidad, con la esperanza, con la fe en el amor. Esos pensamientos van a alguna parte, de eso no me cabe la menor duda. Es posible que la reina sea el disco duro, pero ojalá que no exista el antivirus perfecto para que mandarina se olvide de sí misma, de su maravillosa y preciosa plenitud, de su sabio secreto de amor.
Hasta pronto, guardiana implacable y generosa.

Minnie's dijo...

El pescador es el amor, nada más que eso. El que todos llevamos dentro. Es la verdad y la emoción con la que deseamos vivir la vida.

Minnie's dijo...

Huyyyy, como estamos, eh? Si te sirve de algo,no hay nada en esta vida por lo que se deba estar triste. La miseria es el único status-terribilis por lo que se puede uno angustiar. Por lo demás, vamos, los toboganes emocionales en los que nos vemos, supongo que forman parte de ese ciclo del que es difícil desvincularse, me refiero a ese a través del cual aprendemos a distinguir, como cuando estamos enfermos y luego mejoramos, y entonces decimos "Oh! No sabe uno lo que es estar sano hasta que no caes enfermo!" Pues lo mismo con todo lo demás. No sabe uno lo bueno que es estar feliz, hasta que no has estado muy triste...maldita sea.

irene dijo...

Estoy a salvo, no pretendo llegar a ser reina, sólo quisiera gobernar mi propia vida y creo que ni de eso soy capaz.
Curioso lo del muro, mi anterior post hablaba sobre uno también, hoy lo cambié por un absurdo sueño.
Besos.

Don Peperomio dijo...

Mi cuñada se denomina en ciertas ocasiones de farolillo como "Perra guardiana"...
¿no serás tú, verdad?

la guardiana dijo...

Tu cunyada se denomina "Perra guardiana"

jajajaja!

dile que le invito a una cerveza, bueno yo me pido una clarita que la cerveza no me gusta!